Una generación diezmada

Pocas veces se le vio llorar a Augusto Pinochet. Una de ellas, según contó la embajada chilena en Londres, fue cuando se enteró que su inmunidad diplomática sería inútil frente a un par de cortes europeas que desde hace años buscaban enjuiciarlo por violaciones a los derechos humanos. Una detención que no solo marcaría un precedente en Chile, sino también en el mundo: un dictador podía ser juzgado por crímenes de lesa humanidad, estuviese donde estuviese.

            Para Javier Argüello, por entonces de veintitantos, la noticia no le causó alegría ni rabia. Fue una sensación extraña, con lágrimas mediante, pues al fin veía caer aquella figura imbatible, vitalicia, que tanto daño causó a su familia y a muchas otras por largos diecisiete años. Su papá, un comunista argentino, había llegado a trabajar como sociólogo en el Santiago de la Unidad Popular, hasta que vino el golpe, el miedo y las persecuciones, que lo obligaron a retornar junto a su esposa e hijos a una Argentina también afectada por crisis políticas. Esa historia, su historia, es la que leemos en Ser rojo, una novela donde Javier narra el auge y caída de un proyecto latinoamericano que se truncó por las intervenciones militares, varias de ellas apoyadas por civiles, pero también por líderes de izquierda que no supieron cumplir con las expectativas.

            El relato tiene su origen en su papá Omar, un hombre nacido en la extrema pobreza que salió adelante gracias al estudio. Cursó Derecho y luego Sociología, para más tarde inscribirse en el Partido Comunista argentino y, en un viaje a Europa, conocer a quien sería su esposa y madre del narrador. Ella, a diferencia de su marido, provenía de una familia que se codeaba con la élite cultural de la época. Ambos, esperanzados por la presidencia de Allende, deciden viajar a Chile y ser parte de la UP y su gobierno. Hasta que llegó el 11, los bombardeos, las persecuciones, los toques de queda, los amigos detenidos y muertos, como Carmelo Soria, que serán algunos de los hechos relatados por los padres de Javier, quien da el hilo conductor a una historia familiar que, al igual que el país, fue tomando un rumbo impensado.

            ¿Qué hacer frente un sueño político roto, en un país extranjero? La historia de los Argüello puede ser la de muchos que, a pesar de la debacle, decidieron hacer frente al poder de Pinochet. La narración, siempre atenta a estos detalles, nos llevará por los años en que Omar decide quedarse en Santiago y ayudar a los refugiados, dar asilos, trazar a los detenidos, con el temor siempre presente de ser descubierto. Un esmero que sin embargo chocará con emblemáticos gobiernos de izquierda, como Cuba y la Unión Soviética, que lentamente, a ojos del narrador, fueron adquiriendo prácticas similares a las ocurridas aquí y que no escapan a su padre, cada vez más decepcionado de su inicial militancia.

            Ser rojo es el relato de una generación devastada no solo por los golpes de Estado, sino también por proyectos políticos que a la larga ya no hicieron sentido y que desencantaron a futuras generaciones hasta el día hoy. Lo que queda, al cerrar la última página, es reivindicar la justicia y empatía como soluciones para la humanidad.

Ficha técnica

Autor: Javier Argüello

Título: Ser rojo

Editorial: Literatura Random House

Páginas: 160

Año: 2020

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